Revela tu amor-Daniela Medina

Con mucha frecuencia nuestra atención está enfocada en las circunstancias de la vida, olvidándonos que estamos en un juego, que al parecer nos hemos tomado muy en serio. La vida al igual que los juegos tienen el mismo tipo de piezas como: las reglas, metas, jugadores y retos.

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Para obtener lo que realmente queremos en la vida, primero tendremos que hacer una pausa para identificar y conocer muy bien las reglas.

Es importante saber cuál es nuestra meta, es decir, lo que realmente nos gustaría tener o hacer, ó en lo que quisiéramos convertirnos. Si dejáramos de crear metas, estaremos perdiendo por default el juego de la vida, por ello es muy importante mantener el enfoque de lo que deseamos.

El objetivo del juego, principalmente, es crear una distinción entre lo que es placer momentáneo y plenitud verdadera, brindàndonos así una conciencia más amplia de la dinámica.

Reconoceremos en el trayecto que la plenitud verdadera es lo que realmente deseamos. Y esa plenitud se vuelve nuestro premio al habernos resistido a las trampas que el ego nos pone en el camino.

Te invito a continuación, a practicar un ejercicio muy sencillo, que nos dará un mejor entendimiento entre placer momentáneo y plenitud espiritual. Primero escribe en el lado izquierdo de una hoja, cinco cosas que te gusta hacer o te gustaría tener, y del lado derecho, escribe la emoción que te provoca hacer esa actividad o la emoción que te provoca el objeto físico.

Al tener esta lista, podrás darte cuenta que las cosas que pusiste en el lado izquierdo de la hoja, son cosas físicas, que tal vez podríamos pesar, medir, contar o experimentar con los cinco sentidos. Y las emociones que pusiste del lado derecho las llamaremos plenitud espiritual, ya que son los sentimientos que podemos experimentar pero no se pueden medir, ni pesar o contar.

¡No podríamos entrar a una tienda a pedir 1m. de felicidad!

Te pongo un ejemplo más concreto: tú deseas mucho un coche nuevo. Observa ahora, que hay una diferencia entre manejar el coche  y el sentimiento que te brinda ese coche. Y la gran pregunta es: ¿Seguirías disfrutando el coche de la misma manera después de pasados 1mes o 1 año o 10 años?, ¿crees que disfrutarías el coche cómo lo disfrutaste al principio?, ¿qué quieres en realidad? , ¿el placer momentáneo o la plenitud espiritual?

En realidad nunca fue el coche lo que querías, si no, el sentimiento que obtienes del mismo. Tan pronto te dejó de hacer feliz, ya no lo quieres más, y desearás otro coche más nuevo que te brinde ese sentimiento de nuevo. Son los sentimientos que obtenemos de las cosas físicas que nos ayudan a revelar la plenitud espiritual, esas energías mucho más valiosas escondidas a un nivel más profundo, del aparente placer.

A diferencia de que los deseos por las cosas físicas, podrían cambiar con el paso del tiempo, y tal vez nos lleguen a proporcionar algo de gozo momentáneo, la plenitud espiritual se mantiene siempre constante, en una alta vibración, porque es una poder invisible que vive dentro de nosotros que nos ayuda a ser la mejor versión en este mundo. Eso es lo que queremos en realidad. Vivir en un estado puro de luz y amor duradero. Esto nos marca la diferencia de que las cosas físicas son efímeras y cambiantes. Si posicionamos nuestras mentes un estado amoroso, estarémos bañándonos bajo la luz de la plenitud verdadera.

Una metáfora para explicarlo es por ejemplo: la manera en que la luz física del sol se refracta con un prisma, éste tiene como consecuencia un rebote de distintos colores, así es como la luz espiritual funciona en nuestra vida. Es decir, la luz del sol representa la luz espiritual, y los colores del arco iris que emanan del prisma, son las calidades energéticas como el amor, felicidad, fortaleza, paz, valentía, seguridad, armonía, libertad, etc.

Y en este caso, quien representa ese prisma somos nosotros, ya que la luz brilla a través de nosotros todo el tiempo. Siempre está ahí, lista para activarse. Nosotros tenemos el poder de elegir si revelamos amor o no, ó si extendemos amor, o no. Si elegimos co-crear o no.

Cuando nos permitimos revelar nuestra luz podemos sentir toda la plenitud espiritual, estamos alineándonos con nuestra verdadera esencia, y estamos dándole el permiso a otros de manera inconsciente de revelar su propia luz.

Activamos nuestra luz con cada pensamiento amoroso, y lo desactivamos cuando damos más crédito a la realidad y el poder del mundo material, que a la realidad y el poder del amor.

Te invito a iluminar tu mundo interno, y a revelar mucha luz sobre tus proyecciones. Se partícipe de un movimiento de paz donde tu ser sea enaltecido en su forma más sublime y poderosa. Tenemos la capacidad de pensar de una manera diferente. Tenemos el poder de creer que otra cosa es posible. Tenemos el poder de Elección.

Sé esa calidad energética, donde amorosamente compartas con tu ejemplo a otros.

Namaste.
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Daniela Medina. Life Coach del Proceso MMK Coaching de Alejandra Llamas.
Facilitadora Ontológica que te acompañará en tu camino hacia la conquista de tu Paz Interior y Niveles de Conciencia.
Twitter: @danilifecoach
Mail:  damego21@hotmail.com

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